Entre América Latina y Europa
Científicos revisan en Choroní avances para compartir recursos
Este lunes inició en Choroní, Venezuela, la Segunda Conferencia del Proyecto E-infraestructura compartida entre Europa y América Latina (EELA-2), en donde más de ochenta científicos de distintas partes del mundo comparten los resultados obtenidos de la infraestructura disponible hasta ahora para avanzar en investigaciones apoyadas en nuevas tecnologías de información, tendencia conocida como e-ciencia o e-investigación.
La apertura de la Conferencia, en la que se abordan temas relacionados con la sostenibilidad de infraestructuras para la e-investigación y las tecnologías conocidas como Grid, coincidió con el anuncio del Consejo Europeo de Investigación Nuclear (CERN) de la primera detección exitosa de colisiones entre protones, lo que se considera una segunda fase del experimento más complejo que haya tenido la historia de la física, cuyo objetivo final es obtener información sobre los primeros momentos del universo, los agujeros negros y la antimateria.
Como se sabe, el CERN tuvo que desarrollar hace seis años la red Grid de Computación para poder compartir recursos que permitieran procesar y distribuir los diez millones de gigabytes de información derivados anualmente del Gran Colisionador de Hadrones, como se le llama a este complejo experimento que reúne a quinientas universidades y cinco mil científicos de diversas partes del mundo. Basado en esta tecnología se inició el primer proyecto de colaboración entre la Unión Europea y varios Centros de América Latina para compartir recursos e infraestructuras computacionales que permiten manejar grandes bases de datos, y utilizar un gran número de computadores dispuestos por varias decenas de centros distribuidos en los dos continentes, cuya segunda fase es revisada en esta oportunidad en el encuentro de Choroní.
América Latina ha generado algunas experiencias pilotos de computación distribuida, aprovechando la plataforma de Internet2, cuyo desarrollo es financiado por cada país y engranado con la organización regional Red CLARA para el desarrollo de proyectos asociados a sectores como agronomía, astrofísica, bioinformática, gobierno, salud y educación, entre otros. Venezuela participa en EELA por medio del Centro Nacional de Cálculo Científico de la Universidad de Los Andes (CeCalCULA), cuyo director Luis Núñez, anunció que la inserción de nuestro país en estos proyectos es una oportunidad de escalar la investigación nacional y formar recursos en áreas experimentales.
Recordó Núñez con gran orgullo que, gracias a un proyecto de cooperación entre dos universidades venezolanas (ULA y UCV) y el CERN, más de una docena de jóvenes investigadores nacionales forman parte del experimento ATLAS, cuyo detector fue el que registró el lunes el primer encuentro de haces que pudo interpretarse como una colisión, noticia que mantiene alegre y optimista a la comunidad científica con respecto a los avances en esta área.
Hace pocos meses, Núñez solicitó al gobierno venezolano la formalización de un Convenio Marco de Cooperación Internacional entre el CERN y Venezuela con el fin de fortalecer el desarrollo de importantes áreas del conocimiento y la tecnología en el país, como la Física Nuclear y de Altas Energías, las Tecnologías de Información (Educación a Distancia, Colaboración Electrónica, Bibliotecas Digitales, Publicaciones Electrónicas y Almacenamiento, Procesamiento y Búsqueda de Grandes Volúmenes de Datos) y la Computación e Instrumentación Científica, cuyos términos están siendo actualmente considerados por el Ministerio del Poder Popular para la Educación Superior